El martes 8 de septiembre de 2026, Michael Dell alcanzó el tercer lugar entre las personas más ricas del mundo, desplazando a Jeff Bezos en una sola jornada bursátil. Detrás de este reordenamiento no hay un golpe de suerte, sino la confluencia de una tecnología en expansión —la inteligencia artificial— y una empresa que supo posicionarse como su proveedor de infraestructura. La historia de las grandes fortunas siempre ha seguido el rastro de las herramientas que el mundo necesita con urgencia; hoy, esa herramienta es el hardware que hace posible pensar a las máquinas.