En un momento en que la velocidad de la innovación tecnológica supera con frecuencia la capacidad de los marcos legales para contenerla, México ensaya una respuesta institucional: abrir espacios controlados donde lo nuevo pueda existir antes de ser juzgado. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones sometió a consulta pública los lineamientos para crear entornos de prueba —sandboxes— que permitirán a empresas experimentar con tecnologías como Open RAN, IoT y servicios satelitales durante hasta cuatro años, bajo supervisión estricta y con la obligación de rendir cuentas al final. Es, en esenc