En la noche del verano de 2024, un fragmento del sistema solar primitivo atravesó el techo de una casa en Nueva Jersey, aterrizando en un dormitorio como si el cosmos hubiera decidido entregar en mano un mensaje de cuatro mil millones de años. El meteorito Hillsborough, clasificado como una condrita carbonácea de tipo CM1/2 —uno de los más raros jamás recuperados—, contiene aminoácidos y compuestos prebióticos que sugieren que los ingredientes de la vida podrían haber llegado a la Tierra primitiva desde el espacio. Los investigadores del Instituto SETI, al publicar sus hallazgos en Science Adv