En el Estadio Monumental de Buenos Aires, el 6 de octubre, Lionel Messi cerrará su ciclo con la selección argentina ante Benin, poniendo fin a una era que incluyó la gloria del Mundial de Qatar 2022. La Asociación del Fútbol Argentino ha organizado este adiós rodeado de los campeones mundiales y de jóvenes talentos que deberán cargar el peso de un legado sin precedentes. Que el rival elegido sea una selección de escaso peso competitivo revela, una vez más, la tensión permanente entre el valor simbólico del fútbol y las lógicas económicas que lo gobiernan.
Messi jugará su despedida con Argentina el 6 de octubre ante Benin en el Monumental
Dinero versus nivel competitivo. Por ahora, la AFA elige lo primero.
¿Por qué la AFA decidió hacer esta gira en Argentina en lugar de mantener los planes originales en China?
Porque sin Messi, la gira a China no tenía sentido. Cuando él anunció su retiro, la AFA cambió de estrategia completamente. Decidieron traerlo de vuelta al país para que tuviera una despedida digna en el Monumental.
Pero eso plantea una pregunta incómoda: ¿cuánto de esta decisión fue realmente sobre honrar a Messi y cuánto fue sobre garantizar que el estadio se llenaría? Los números de venta de entradas habrían sido muy diferentes sin él.
¿Por qué solo juega Messi en el tercer partido y no en los otros dos?
La AFA no lo explicó públicamente. Podría ser una cuestión de gestión de carga física, o simplemente una decisión táctica de Scaloni. Lo cierto es que Messi, De Paul y Lo Celso solo estarán en el partido contra Benin.
Eso es un dato importante que no tiene explicación oficial. Estamos suponiendo razones sin confirmación. Podría ser descanso, podría ser otra cosa completamente.
¿Qué tan débil es realmente Benin como rival?
Benin no clasificó al Mundial 2026. Perdió su oportunidad en la última jornada de las eliminatorias africanas. Es una selección de nivel muy inferior al de Argentina, especialmente a una Argentina subcampeona mundial.
Pero aquí hay que ser precisos: no clasificar al Mundial no significa que sea un equipo sin calidad. Hay muchos factores en juego en las eliminatorias. Lo que sí es cierto es que hay una brecha competitiva clara entre Argentina y Benin.
¿Es esta despedida un reflejo de cómo Argentina maneja sus amistosos en general?
Completamente. La AFA ha estado jugando contra rivales menores durante años: Zambia, Mauritania, Angola, Puerto Rico. Es un patrón establecido.
Y la razón es dinero puro. Las selecciones menores no cobran, las grandes sí. Pero eso significa que Argentina no se prueba contra potencias reales. Es un trade-off que la AFA ha elegido, y nadie sabe si seguirá siendo así sin Messi.
El Pulso
- Messi anunció su retiro de la selección apenas un mes después de perder la final del Mundial 2026 ante España, dejando un vacío que ninguna convocatoria puede llenar del todo.
- La gira de amistosos —Bolivia, Burkina Faso y Benin— despertó críticas por la escasa jerarquía de los rivales, opacando el brillo que merece una despedida histórica.
- La AFA confirmó que todos los campeones del mundo de Qatar 2022 estarán presentes en el partido final, convirtiendo el encuentro en un cierre generacional cargado de emoción.
- Ausencias como las de Paredes, Molina y Almada —suspendidos por incidentes tras la final— y el retiro de Otamendi añaden una sombra de incompletitud al acto de despedida.
- Detrás de la elección de rivales menores se esconde una estrategia económica de la AFA: las selecciones de menor nivel no exigen pagos ni porcentajes de taquilla, maximizando los ingresos de la asociación a costa del nivel competitivo.
En el Estadio Monumental de Buenos Aires, el 6 de octubre, Lionel Messi cerrará su ciclo con la selección argentina ante Benin, poniendo fin a una era que incluyó la gloria del Mundial de Qatar 2022. La Asociación del Fútbol Argentino ha organizado este adiós rodeado de los campeones mundiales y de jóvenes talentos que deberán cargar el peso de un legado sin precedentes. Que el rival elegido sea una selección de escaso peso competitivo revela, una vez más, la tensión permanente entre el valor simbólico del fútbol y las lógicas económicas que lo gobiernan.
Lionel Messi escribirá el punto final de su carrera internacional el 6 de octubre en el Estadio Monumental de Buenos Aires, frente a Benin. El capitán rosarino, artífice del título mundial en Qatar 2022 y subcampeón en el Mundial 2026, anunció su retiro de la selección hace dos semanas, poco después de caer en la final ante España. La AFA respondió organizando tres amistosos en territorio argentino: Bolivia en Córdoba el 30 de septiembre, y Burkina Faso y Benin en Buenos Aires los días 3 y 6 de octubre. Messi solo participará en el encuentro final, al igual que Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso, sin que la asociación haya explicado los motivos.
El presidente de la AFA, Claudio Tapia, confirmó la presencia de Messi en un video en redes sociales y anunció que todos los campeones del mundo de Qatar 2022 serán convocados para ese tercer partido, transformándolo en un acto de cierre generacional. Junto a las figuras históricas aparecerán jóvenes talentos como Santiago Castro, Matías Soulé, Franco Mastantuono y Román Vega, llamados a reinventar una selección que deberá existir sin su figura más emblemática. No estarán, en cambio, Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada, suspendidos por agredir a jugadores españoles tras la final del Mundial, ni Nicolás Otamendi, quien también anunció su retiro.
La elección de Benin como rival para este adiós histórico genera una sensación de incompletitud difícil de ignorar. El patrón, sin embargo, no es nuevo: Argentina ha enfrentado en años recientes a Zambia, Mauritania, Angola y Puerto Rico, entre otras selecciones de escasa jerarquía. La razón es económica: los rivales menores no exigen pagos ni porcentajes de recaudación, lo que maximiza los ingresos netos de la AFA. La asociación ha elegido dinero sobre competencia, y la pregunta que queda abierta es si esa prioridad se mantendrá cuando Messi ya no sea la cara visible de la Albiceleste.
Lionel Messi escribirá el final de su carrera internacional donde siempre debió estar: adentro de la cancha. El capitán rosarino, quien llevó a Argentina al título mundial en 2022 y fue subcampeón en la Copa del Mundo 2026, anunció hace dos semanas su retiro de la selección, poco más de un mes después de perder la final contra España. Ahora, la Asociación del Fútbol Argentino le ha organizado una despedida oficial: el 6 de octubre en el Estadio Monumental de Buenos Aires, frente a Benin.
La gira de amistosos que resultó de esta decisión comprende tres partidos en territorio argentino contra rivales de escaso peso internacional. Bolivia recibirá a la selección el 30 de septiembre en Córdoba, mientras que Burkina Faso y Benin jugarán en Buenos Aires los días 3 y 6 de octubre respectivamente. Messi, máximo goleador en la historia de la selección argentina, solo participará en el encuentro final, al igual que su compañero en el Inter Miami, Rodrigo De Paul, y el mediocampista del Betis Giovani Lo Celso, aunque la AFA no explicó las razones de esta limitación.
La presencia del ocho veces ganador del Balón de Oro en el partido de despedida fue confirmada por el presidente de la AFA, Claudio Tapia, en un video difundido en redes sociales. Tapia explicó que tras conversar con el técnico Lionel Scaloni, decidieron invitar al capitán para que recibiera la despedida que merece. Además de Messi, la AFA confirmó que convocará a todos los campeones del mundo de Qatar 2022 para ese tercer encuentro, transformándolo en un acto de cierre generacional.
La nómina incluye a varios jugadores que estuvieron en el último Mundial, junto con jóvenes talentos que representan la renovación necesaria: Santiago Castro de la Roma, Matías Soulé también de la Roma, Franco Mastantuono de la Fiorentina y Román Vega del Zenit. Estos nombres llegarán como las nuevas caras de una selección que debe reinventarse sin su figura más emblemática. Sin embargo, habrá ausencias notables. Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada fueron suspendidos por agredir a jugadores españoles tras la final del Mundial 2026 y no fueron incluidos. Nicolás Otamendi, otro símbolo de la Albiceleste campeona, tampoco fue convocado después de anunciar su propio retiro de la selección.
La elección de Benin como rival para este adiós histórico genera cierta sensación de incompletitud. Aunque no se trata de menospreciar a la selección africana, que perdió su clasificación al Mundial 2026 en la última jornada de las eliminatorias africanas, la realidad es que una leyenda del calibre de Messi merece un escenario de mayor envergadura competitiva. Este patrón, sin embargo, es recurrente en los amistosos de Argentina. Antes de Benin, Burkina Faso y Bolivia, la selección ha enfrentado a Zambia, Mauritania, Angola, Puerto Rico y numerosas selecciones centroamericanas, todas ellas rivales de menor jerarquía.
La razón detrás de esta estrategia es fundamentalmente económica. Las selecciones menores no exigen pagos por participar ni porcentajes de la recaudación de entradas, mientras que las potencias mundiales sí tienen un precio establecido que reduce significativamente los ingresos netos de la AFA. La asociación prefiere rivales de menor nivel porque generan mayores dividendos para sus arcas, a pesar de que esto representa una complicación deportiva evidente. Sin enfrentarse a las principales potencias, la selección pierde el roce competitivo necesario para evaluar su verdadero nivel y para probar nuevos talentos en situaciones exigentes. La AFA ha elegido dinero sobre competencia. La pregunta que queda abierta es si esta prioridad se mantendrá cuando Messi ya no sea la cara visible de la selección argentina.
Citas Notables
Hemos tomado la decisión de invitar al mejor jugador del mundo, al emblema de nuestra selección, a nuestro capitán, Lionel Andrés Messi, para que pueda tener la despedida que realmente se merece— Claudio Tapia, presidente de la AFA