En la ciudad que lo vio nacer, Lionel Messi regresó para cumplir el deber más íntimo y universal: despedir a su padre. Jorge Messi, quien durante décadas fue el primer creyente y arquitecto silencioso de una carrera sin precedentes, falleció a los 68 años en una clínica de Rosario tras dos semanas de internación. El domingo, rodeado únicamente de los suyos y lejos del ruido del mundo, el hijo más célebre de Argentina enterró al hombre que lo llevó de la mano hasta el umbral de la historia.
Messi despide a su padre Jorge en ceremonia íntima en Rosario
Caminando en solitario con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos
¿Quién era Jorge Messi en la vida de Lionel más allá de ser su padre?
Fue el guía principal en toda su carrera. Lo acompañó desde el principio, cuando jugaba en Newell's, y estuvo presente en cada paso de su desarrollo como futbolista.
El artículo dice que fue su "principal guía", pero no entra en detalles específicos sobre qué hizo exactamente o cuál fue su rol concreto en las decisiones de Lionel.
¿Por qué la familia eligió una ceremonia tan privada?
Parece que querían un momento íntimo, solo con los más cercanos. No invitaron a otros futbolistas ni a dirigentes de la AFA, lo que sugiere que buscaban evitar la exposición mediática.
El artículo dice que fue "seguramente por indicación del entorno de la familia", pero eso es especulación. No hay una declaración directa de la familia explicando por qué eligieron esa privacidad.
¿Cómo respondió la ciudad de Rosario a la muerte de Jorge?
Decenas de admiradores se acercaron al cementerio dejando carteles y coronas. Incluso en el barrio donde Messi creció, los vecinos colgaron mensajes de apoyo. Fue un gesto genuino de la comunidad.
Eso es verificable: los carteles estaban ahí, las coronas también. Lo que no sabemos es cuántas personas exactamente se acercaron, porque el artículo solo dice "decenas".
¿Cuánto tiempo se quedará Messi en Argentina?
No está claro. El avión que lo trajo despegó por la mañana, así que podría irse en cualquier momento, pero también podría quedarse más días.
Exacto. El artículo termina con esa incertidumbre: "aún no queda claro cuánto tiempo más Messi permanecerá en Argentina". Es un dato que simplemente no se conoce todavía.
Il Polso
- Jorge Messi murió en la madrugada del sábado en una clínica rosarina, dejando a su familia ante una pérdida que el mundo del fútbol sintió como propia.
- Lionel voló desde Miami en la noche, con Antonella y sus tres hijos, para llegar a tiempo a un último encuentro que ya no podía ser con su padre vivo.
- La familia eligió la intimidad absoluta: sin figuras del fútbol argentino, sin dirigentes, con policía bloqueando incluso los drones, para que el dolor no se convirtiera en espectáculo.
- Decenas de admiradores se apostaron en las rejas del cementerio de Pérez con carteles y coronas, convirtiendo el duelo privado en un homenaje colectivo y silencioso.
- Al mediodía el cortejo se disolvió, el avión privado ya había partido por la mañana, y quedó sin respuesta cuánto tiempo más permanecería Messi en su tierra natal.
En la ciudad que lo vio nacer, Lionel Messi regresó para cumplir el deber más íntimo y universal: despedir a su padre. Jorge Messi, quien durante décadas fue el primer creyente y arquitecto silencioso de una carrera sin precedentes, falleció a los 68 años en una clínica de Rosario tras dos semanas de internación. El domingo, rodeado únicamente de los suyos y lejos del ruido del mundo, el hijo más célebre de Argentina enterró al hombre que lo llevó de la mano hasta el umbral de la historia.
Lionel Messi aterrizó en Rosario el sábado por la noche en un vuelo privado desde Miami, acompañado por Antonella Roccuzzo y sus tres hijos. Venía a despedir a su padre Jorge, fallecido ese mismo día a los 68 años tras dos semanas internado en una clínica local. En el aeropuerto lo esperaban su madre y sus tres hermanos.
El sepelio se celebró el domingo por la mañana en el cementerio de Pérez, localidad de la periferia rosarina. Fue una ceremonia estrictamente privada: sin futbolistas de la selección ni dirigentes de la AFA, con fuertes medidas de seguridad que incluyeron la prohibición de drones. Las pocas imágenes que trascendieron mostraban a Messi caminando solo, cabeza gacha, manos en los bolsillos; Antonella abrazaba a otros familiares. El ataúd llegó acompañado de coronas enviadas por la AFA, el cuerpo técnico de Scaloni y el club Newell's.
A pesar de la privacidad buscada, decenas de admiradores se congregaron en las rejas del cementerio con carteles de apoyo: 'Fuerza Leo', 'Te abrazo capitán'. En el barrio Las Heras, donde Messi vivió antes de partir a Barcelona, los vecinos colgaron mensajes de recuerdo en la casa donde creció. Entre las banderas argentinas ondeaban también las de Perú y Colombia; un admirador colombiano agradeció en un cartel que Messi le hubiera firmado el brazo alguna vez.
Alrededor del mediodía, Messi y su familia abandonaron el camposanto. El avión privado había despegado ya por la mañana, y quedó sin confirmar cuánto tiempo más permanecería en Argentina, mientras el Inter Miami disputaba sin él un partido de la Leagues Cup.
Lionel Messi llegó a Rosario el sábado por la noche en un vuelo privado desde Miami, donde juega para el Inter Miami. Venía acompañado por su esposa Antonella Roccuzzo y sus tres hijos —Thiago, Mateo y Ciro— para despedir a su padre Jorge, quien había muerto en la madrugada de ese mismo día en una clínica local tras permanecer internado durante dos semanas. Tenía 68 años. Al bajar del avión, Messi se reencontró con su madre Celia Cuccittini y sus tres hermanos: Rodrigo, Matías y María Sol.
La ceremonia de sepelio se realizó el domingo por la mañana en el cementerio de Pérez, una localidad de la periferia rosarina ubicada a unos 300 kilómetros al oeste de Buenos Aires. Fue una ceremonia privada, con la presencia exclusiva de los familiares más cercanos. No asistieron futbolistas de la selección argentina que juegan en clubes locales, ni dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino, decisión que reflejaba la preferencia de la familia por mantener el acto en la más estricta intimidad. La policía local implementó fuertes medidas de seguridad, incluyendo la prohibición de vuelos de drones sobre el cementerio.
Las pocas imágenes que trascendieron mostraban a Messi caminando solo, con la cabeza gacha y las manos en los bolsillos. En otras fotografías se veía a Roccuzzo abrazando a otros miembros de la familia. El ataúd fue acompañado por coronas florales enviadas por la AFA, por el cuerpo técnico de la selección argentina bajo la dirección de Lionel Scaloni, y por Newell's, el club donde Messi comenzó su carrera profesional.
A pesar de la privacidad buscada, decenas de admiradores se acercaron a las rejas del cementerio durante la mañana para dejar mensajes de apoyo. Carteles con frases como "Fuerza Leo", "Fuerza Lionel, te amamos por siempre" y "Te abrazo capitán" cubrían la entrada del lugar, junto con coronas fúnebres de particulares. A pocos kilómetros de distancia, en el barrio Las Heras donde Messi vivió más de veinte años antes de viajar a Barcelona, los vecinos también colgaron frases de recuerdo y agradecimiento en la casa donde creció. Entre las banderas de Argentina que ondeaban había también banderas de Perú y Colombia. Uno de los carteles, escrito por un admirador colombiano, decía: "Gracias por tanto, un colombiano agradecido por haberme firmado el brazo".
Messi había visitado el cementerio por primera vez la noche del sábado, apenas llegado de Miami. Después de pasar la noche en otro lugar de Rosario, regresó con su familia el domingo por la mañana para la ceremonia final. Alrededor del mediodía, Messi y sus acompañantes dejaron el camposanto. Aunque se esperaba que regresara inmediatamente a Miami —donde el Inter Miami jugó contra Monterrey por la Leagues Cup sin su presencia— el avión privado en el que había llegado a Rosario despegó de la ciudad también por la mañana. Por eso quedó sin confirmarse cuánto tiempo más permanecería Messi en Argentina.
Citazioni salienti
Fuerza Leo, te amamos por siempre— Carteles dejados por admiradores en el cementerio
Gracias por tanto, un colombiano agradecido por haberme firmado el brazo— Mensaje de un admirador colombiano colgado en el barrio Las Heras