A los 39 años, Lionel Messi sigue escribiendo capítulos que el tiempo no debería permitir: cuatro goles en una sola noche, dos de ellos de tiro libre con precisión de cirujano, acercándolo a un récord histórico que parecía intocable. En Miami, frente al CF Montreal, el Inter Miami goleó 7-1 y encontró en su capitán no solo al goleador, sino al símbolo de una resiliencia que va más allá del fútbol. En un período marcado por pérdidas personales y resultados adversos, Messi respondió como siempre lo ha hecho: con la pelota.