Desde su nacimiento en el caos primordial hace 4.500 millones de años, Mercurio ha guardado en silencio los secretos de su propio encogimiento. Un nuevo estudio revela que el planeta más pequeño del sistema solar perdió hasta 23 kilómetros de diámetro por contracción térmica, un 30% más de lo que la ciencia había calculado, porque los escombros de antiguos impactos de asteroides ocultaban las cicatrices tectónicas de ese enfriamiento. La historia de Mercurio es, en cierto modo, la historia de todo lo que se contrae en silencio bajo capas de ruido: la verdad estaba ahí, esperando que alguien ap