En el amanecer del jueves asiático, los mercados de la región respondieron con alzas al pulso que dejó Wall Street la noche anterior: las empresas de inteligencia artificial reportaron ganancias que superaron expectativas, y la inflación estadounidense mostró una moderación que abre la puerta a una pausa en la política restrictiva de la Reserva Federal. No es euforia lo que mueve a los inversores, sino algo más sobrio y quizás más duradero: la confirmación de que ciertos números, por fin, están mejorando. En ese espacio entre la esperanza y la evidencia, los mercados asiáticos encontraron razo