Desde febrero de 2026, Mendoza se convierte en escenario de una transformación silenciosa pero profunda en la relación entre el Estado y la identidad ciudadana: más de mil trámites diarios del nuevo DNI digital —con chip sin contacto y seguridad de Nivel 1— fluyen por las oficinas del Registro Civil provincial. Impulsada por el Renaper, esta actualización no es solo tecnológica sino simbólica: el documento que nos nombra ante la sociedad ahora resguarda nuestros datos biométricos con los estándares más exigentes disponibles. En un tiempo donde la identidad digital es tan vulnerable como valios