En el Perú, la Comisión de Constitución ha aprobado un proyecto que exige el paso previo por el Congreso para cualquier reforma constitucional que aspire al referéndum, reavivando una tensión tan antigua como la democracia misma: quién custodia la voluntad del pueblo, el pueblo o sus representantes. La votación, ajustada y reveladora, refleja un momento en que las reglas del juego constitucional se convierten en campo de batalla político. Lo que se debate no es solo un procedimiento, sino la pregunta de fondo sobre dónde reside el poder constituyente en una república.
Mendoza cuestiona restricción de reformas constitucionales vía referéndum
El poder constituyente es del pueblo, no del Congreso
¿Por qué importa tanto esta votación en comisión si aún no es ley?
Porque establece el tono. Una comisión que aprueba algo por mayoría envía una señal clara de hacia dónde va el Congreso. Además, Patricia Juárez tiene peso político, así que esto no es casual.
Pero hay que ser precisos: once votos en una comisión no son el Congreso completo. Seis votaron en contra. Eso muestra que hay resistencia, y el pleno podría ser diferente.
¿Qué exactamente cambia para un ciudadano común?
Hoy, si quieres reformar la Constitución vía referéndum, teóricamente podrías hacerlo. Mañana, tendrías que convencer primero al Congreso. Es una barrera más.
Aunque hay que notar que el artículo 206 ya dice que el Congreso debe aprobar reformas constitucionales. Entonces la pregunta real es: ¿esta ley cierra un vacío legal o crea una restricción nueva? El material no lo deja completamente claro.
¿Tiene que ver con la Asamblea Constituyente que Perú Libre quiere?
Exactamente. Si logran que el pueblo vote sobre convocar una Asamblea Constituyente, esta ley les exigiría primero pasar por el Congreso. Es un bloqueo político.
Sí, pero eso es especulación sobre intención. Lo que sabemos es que hay una iniciativa de firmas en marcha y que esta ley, si pasa, la complicaría. Lo demás es interpretación.
¿Mendoza tiene razón en que esto es un golpe a la democracia?
Depende de cómo veas la democracia. Si crees que el poder constituyente debe estar en manos del pueblo sin intermediarios, sí. Si crees que el Congreso debe ser el guardián de cambios fundamentales, no.
Lo que es verificable es que restringe una vía de participación que hoy existe. Si eso es un golpe o una corrección depende de tu filosofía política. Mendoza está siendo clara sobre la suya.
El Pulso
- La Comisión de Constitución aprobó por once votos contra seis un proyecto que convierte al Congreso en filtro obligatorio antes de cualquier referéndum constitucional, cerrando una vía de participación directa que antes permanecía abierta.
- Verónika Mendoza denunció de inmediato la medida como un golpe a la democracia, recordando que el poder constituyente pertenece al pueblo y no puede ser confiscado por sus representantes.
- El trasfondo político es innegable: la bancada Perú Libre recolecta firmas para convocar una Asamblea Constituyente vía referéndum, iniciativa que este proyecto haría prácticamente inviable sin mayoría congresual.
- El dictamen aún no es ley —debe superar el debate en el pleno y la promulgación del Ejecutivo—, pero su avance en comisión marca una señal política de peso en el tablero constitucional peruano.
En el Perú, la Comisión de Constitución ha aprobado un proyecto que exige el paso previo por el Congreso para cualquier reforma constitucional que aspire al referéndum, reavivando una tensión tan antigua como la democracia misma: quién custodia la voluntad del pueblo, el pueblo o sus representantes. La votación, ajustada y reveladora, refleja un momento en que las reglas del juego constitucional se convierten en campo de batalla político. Lo que se debate no es solo un procedimiento, sino la pregunta de fondo sobre dónde reside el poder constituyente en una república.
La Comisión de Constitución del Congreso peruano aprobó esta mañana un proyecto de ley que modifica el camino para reformar la Constitución mediante referéndum. Bajo las nuevas reglas propuestas, cualquier iniciativa de ese tipo deberá contar primero con el aval del Congreso, un requisito que antes no estaba tan explícitamente establecido. La votación fue estrecha: once a favor, seis en contra y una abstención. La legisladora fujimorista Patricia Juárez, presidenta de la comisión, fue la impulsora del proyecto.
La reacción no tardó. Verónika Mendoza, lideresa de Nuevo Perú, calificó la aprobación como "un nuevo golpe a la democracia" y advirtió que la medida despoja a la ciudadanía de su derecho a modificar la Constitución por vía directa. "Olvidan que en democracia el poder constituyente es del pueblo", escribió en redes sociales.
Los cambios afectan artículos de la Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadanos, buscando alinear el procedimiento con el artículo 206 de la Constitución, que ya exige mayoría absoluta del Congreso para toda reforma. Para sus defensores, se cierra una brecha interpretativa; para sus críticos, se clausura una puerta de participación popular.
El contexto político le da al proyecto una dimensión estratégica evidente: congresistas de Perú Libre recolectan firmas para convocar una Asamblea Constituyente vía referéndum, y esta nueva norma, de aprobarse, haría esa ruta considerablemente más difícil. El dictamen aún debe debatirse en el pleno y ser promulgado por el Ejecutivo antes de tener fuerza de ley, por lo que el desenlace final dependerá de la aritmética política del hemiciclo.
La Comisión de Constitución del Congreso peruano aprobó esta mañana un proyecto de ley que altera el camino por el cual los ciudadanos pueden reformar la Constitución. Bajo las nuevas reglas propuestas, cualquier cambio constitucional que se someta a referéndum deberá ser aprobado primero por el Congreso, un requisito que antes no existía de manera tan explícita. La votación fue cerrada: once votos a favor, seis en contra y una abstención. Patricia Juárez, legisladora fujimorista que preside la comisión, impulsó el proyecto.
Verónika Mendoza, excandidata presidencial de Juntos por el Perú y lideresa de Nuevo Perú, reaccionó de inmediato en redes sociales. Argumentó que la medida busca despojar a los ciudadanos de su capacidad de modificar la Constitución mediante referéndum, un mecanismo de participación directa que considera fundamental. "Olvidan que en democracia el poder constituyente es del pueblo", escribió Mendoza, calificando la aprobación como "un nuevo golpe a la democracia que no se puede consumar".
Los cambios específicos afectan los artículos 40 y 44 de la Ley 26300, conocida como Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadanos. La reforma busca alinear el procedimiento de referéndum con lo que ya establece el artículo 206 de la Constitución: que toda reforma constitucional debe ser aprobada por el Congreso con mayoría absoluta de sus miembros. En teoría, esto cierra una brecha interpretativa; en la práctica, según los críticos, restringe una vía de participación ciudadana directa.
El contexto político es relevante. Congresistas de la bancada Perú Libre están en este momento recolectando firmas para someter a referéndum una modificación constitucional que permitiría convocar a una Asamblea Constituyente. Si esta iniciativa prospera, el nuevo proyecto de ley la haría más difícil de ejecutar, ya que requeriría primero la aprobación del Congreso, donde Perú Libre no tiene mayoría absoluta.
El dictamen aprobado por la comisión aún no es ley. Debe ser incluido en la agenda del pleno del Congreso para debate y votación final. Solo después de ser aprobado en el hemiciclo y promulgado por el Poder Ejecutivo entrará en vigencia. Esto significa que el proceso está en una etapa intermedia: ha avanzado en comisión, pero enfrenta un tramo más en el que la composición política del pleno podría jugar un papel determinante.
Citas Notables
La Comisión de Constitución acaba de aprobar un dictamen que pretende arrebatarle a la ciudadanía su derecho a modificar la Constitución vía referéndum— Verónika Mendoza
Olvidan que en democracia el poder constituyente es del pueblo. Este es un nuevo golpe a la democracia que no se puede consumar— Verónika Mendoza