Argentina contempla una paradoja que desafía la lógica del desarrollo: sus precios de exportación superan los de cualquier boom anterior, y sin embargo la economía crece apenas, el empleo retrocede y los salarios reales se erosionan. La abundancia externa no se convierte en bienestar interno porque los dólares que entran por las exportaciones son absorbidos por el pago de deuda y la fuga de capitales, mientras la política fiscal permanece atada por el temor a la inflación. Es una lección antigua sobre la diferencia entre riqueza que circula y riqueza que se escapa: tener buenos precios no gara
Mejores precios que en 2003-2012, pero sin crecimiento: qué frena la economía
El crecimiento limitado impacta negativamente en empleo y salarios reales de la población, con retrocesos en materia laboral.