Hace sesenta y cinco millones de años, en el silencio que dejó la desaparición de los dinosaurios, Europa fue escenario de uno de los experimentos más audaces de la evolución: el nacimiento de los murciélagos. Un megaestudio científico ha logrado situar con precisión inédita el origen geográfico y temporal de estos mamíferos voladores, revelando que la catástrofe del fin del Mesozoico no fue solo un cierre, sino también una apertura hacia formas de vida radicalmente nuevas. Los murciélagos, que hoy constituyen cerca de una quinta parte de todas las especies de mamíferos conocidas, son el testi