Cada semana, millones de personas depositan en un boleto de lotería la esperanza de que el azar los elija entre todos. El martes 25 de agosto de 2026, Mega Millions sorteó un premio mayor de $130 millones —acumulado pacientemente desde que un afortunado en Florida reclamara $800 millones el 28 de julio— recordándonos que la fortuna, cuando tarda, crece, y que la espera colectiva es parte del ritual tanto como los números mismos.