Cuando la tierra sacudió a Colombia y dejó tras de sí casi trescientos muertos y miles de heridos, una respuesta silenciosa pero significativa emergió desde los márgenes: médicos colombianos formados en Cuba acudieron a las zonas devastadas, portando no solo conocimientos clínicos sino una ética de servicio forjada en la isla. La Brigada Humanitaria Los Mambí, graduada de la Escuela Latinoamericana de Medicina, se desplegó en Chocó, Pereira, Buenaventura y Cali, recordándonos que la solidaridad, cuando se cultiva con paciencia, florece precisamente en los momentos en que más se necesita.
Médicos colombianos formados en Cuba atienden a damnificados del sismo
Médicos que aprendieron solidaridad en la isla vuelven a casa en crisis
¿Por qué es significativo que sean específicamente médicos formados en Cuba quienes respondan a esta emergencia?
Porque no es casualidad. Estos profesionales no solo tienen un título; tienen una formación que enfatiza la medicina como acto de solidaridad. Aprendieron en un contexto donde la medicina se entiende como un derecho, no como un servicio de mercado.
¿Y cuál es la conexión histórica entre Cuba y Colombia en esto?
El Acuerdo de Paz de 2016 abrió una puerta. Cuba comenzó a ofrecer becas a estudiantes colombianos sin recursos. Casi 400 jóvenes están estudiando allá ahora. Algunos de esos ya son médicos, y cuando su país necesitó, estuvieron listos.
¿Qué dice esto sobre la capacidad de respuesta del sistema de salud colombiano?
Que está fracturado. 304 centros de salud dañados en una sola emergencia. Por eso la presencia de estos médicos adicionales no es un lujo; es una necesidad urgente. El sistema no puede responder solo.
¿Hay algo simbólico en el nombre de la brigada?
Completamente. Los Mambí fueron los guerrilleros de la independencia cubana. Nombrar así a esta brigada es decir: estos médicos son combatientes también, pero su arma es la medicina y su batalla es contra el sufrimiento.
¿Qué pasa después? ¿Se quedan?
Eso dependerá de cuánto tiempo tome la reconstrucción. Pero lo importante es que están ahora, cuando más importa.
Der Puls
- Un terremoto devastó 15 departamentos colombianos, mató a 287 personas, hirió a más de cuatro mil y dejó a 186 mil personas en situación de emergencia.
- La infraestructura sanitaria colapsó en el peor momento posible: 304 centros de salud dañados, justo cuando la demanda médica era máxima.
- La Brigada Humanitaria Los Mambí, formada por graduados de la ELAM cubana, se movilizó de inmediato hacia Chocó y otras ciudades golpeadas por el sismo.
- Otros médicos colombianos con formación cubana se desplegaron simultáneamente en Pereira, Buenaventura y Cali, cubriendo frentes múltiples de la crisis.
- Detrás de esta respuesta hay una red construida desde 2016: 391 estudiantes colombianos becados en Cuba, de los cuales más de mil ya se han graduado.
- La emergencia revela que la inversión en formación médica solidaria puede convertirse, años después, en la primera línea de respuesta ante el desastre.
Cuando la tierra sacudió a Colombia y dejó tras de sí casi trescientos muertos y miles de heridos, una respuesta silenciosa pero significativa emergió desde los márgenes: médicos colombianos formados en Cuba acudieron a las zonas devastadas, portando no solo conocimientos clínicos sino una ética de servicio forjada en la isla. La Brigada Humanitaria Los Mambí, graduada de la Escuela Latinoamericana de Medicina, se desplegó en Chocó, Pereira, Buenaventura y Cali, recordándonos que la solidaridad, cuando se cultiva con paciencia, florece precisamente en los momentos en que más se necesita.
El lunes pasado, un terremoto sacudió Colombia con una fuerza que dejó 287 muertos, más de cuatro mil heridos y cerca de 186 mil personas afectadas en 15 departamentos del país. En medio del caos, una respuesta particular llamó la atención: médicos colombianos graduados en Cuba se organizaron rápidamente y partieron hacia las zonas más golpeadas.
La Brigada Humanitaria Los Mambí —nombrada en honor a los combatientes de la independencia cubana— se dirigió a Chocó, uno de los departamentos más pobres del país y también uno de los más afectados por el sismo. Todos sus integrantes se habían formado en la Escuela Latinoamericana de Medicina, la ELAM, en el occidente de Cuba. Al mismo tiempo, otros médicos con la misma formación se desplegaron en Pereira, Buenaventura y Cali.
Esta movilización tiene historia. Desde la firma del Acuerdo de Paz en 2016, Cuba ha becado a jóvenes colombianos —en su mayoría sin recursos— para estudiar medicina en la isla. Actualmente, 391 estudiantes cursan la carrera allá; de los más de mil que ya se graduaron, 212 se especializaron en Medicina General Integral y 171 completaron especialidades adicionales.
La escala de la destrucción era abrumadora: 127 mil viviendas dañadas, 26 mil completamente destruidas, 304 centros de salud afectados, miles de kilómetros de carreteras y decenas de puentes inutilizables. En ese paisaje de pérdida, los médicos formados en Cuba no llegaban solo con títulos: llegaban con una tradición que pone la solidaridad y el servicio a los más vulnerables en el centro de la práctica médica. Su presencia en el terreno era, en sí misma, una demostración de que esa formación había echado raíces.
El lunes pasado, un terremoto sacudió Colombia. Cuando llegó el momento de responder, entre quienes se presentaron a atender a los heridos estaban médicos formados en Cuba—profesionales que aprendieron su oficio en la isla y que ahora llevaban esa formación de vuelta a su país en medio de la crisis.
La Brigada Humanitaria Los Mambí, nombrada así en honor a los combatientes de la independencia cubana, partió hacia Chocó, uno de los departamentos más golpeados por el sismo y también uno de los más pobres de Colombia. Sus integrantes eran todos graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina, la ELAM, ubicada en el occidente de Cuba. Pero no se detuvieron allí. Otros médicos formados en la misma institución se desplegaron simultáneamente en Pereira, Buenaventura y Cali, llevando sus conocimientos a donde más se necesitaban.
Esta respuesta tiene raíces profundas. Desde 2016, cuando se firmó el Acuerdo de Paz, Cuba ha otorgado becas a estudiantes colombianos para estudiar medicina. Actualmente, 391 jóvenes colombianos, la mayoría de ellos sin recursos económicos, cursan estudios en diferentes años de la carrera en la isla. De los mil 367 que ya se han graduado, 212 se especializaron en Medicina General Integral, y 171 de esos han realizado otras especialidades adicionales. Ahora, en esta emergencia, algunos de esos profesionales estaban en primera línea.
La magnitud de lo que enfrentaban era considerable. Según datos oficiales del gobierno colombiano, el terremoto dejó 287 muertos. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó cuatro mil 147 heridos, 194 desaparecidos y 355 rescatados. El sismo afectó 15 de los 32 departamentos del país, lo que significa 472 municipios y 120 mil 671 familias—aproximadamente 186 mil personas en total. Las viviendas dañadas sumaban 127 mil 608, mientras que 26 mil 392 casas estaban completamente destruidas y 197 edificios se habían derrumbado.
La infraestructura sanitaria, precisamente lo que más se necesitaba en ese momento, fue severamente afectada. Se reportaron 304 centros de salud dañados, junto con tres mil 207 instituciones educativas y cuatro mil 59 centros comunitarios. Las vías de comunicación también sufrieron: 410 carreteras, 95 acueductos, 48 puentes vehiculares, 13 peatonales y cinco aeropuertos quedaron dañados o inutilizables.
En este contexto de devastación, los médicos colombianos formados en Cuba representaban algo más que profesionales con títulos. Eran portadores de una tradición médica que enfatiza la solidaridad y el servicio a los más vulnerables. Mientras el país contabilizaba sus pérdidas y organizaba la respuesta, estos galenos estaban ya en el terreno, atendiendo a los afectados, demostrando que la formación que recibieron en la isla no era solo académica sino también profundamente humanitaria.
Bemerkenswerte Zitate
Estos galenos son embajadores de los valores, la vocación y el ejemplo de la solidaridad cubana con los pueblos del mundo— Prensa Latina