Durante siglos, la medicina se ocupó de curar; ahora, un campo emergente propone que su verdadera misión es anticipar. En un encuentro de salud organizado por La Nación, la neurocirujana Natalia Ayala Vázquez expuso una brecha que define nuestra época: vivimos en promedio hasta los 73 años, pero la salud plena se detiene cerca de los 63. La medicina de la longevidad responde a ese vacío de una década no con nuevos remedios, sino con una pregunta más antigua y más profunda: ¿qué significa realmente vivir bien?