En el cruce entre la inteligencia artificial y la biología del tiempo, un fármaco llamado rentosertib ha ofrecido una señal inusual: en un pequeño ensayo clínico publicado en Nature, los marcadores de edad biológica de 42 participantes mostraron una reducción consistente tras doce semanas de tratamiento. Creado originalmente para combatir una enfermedad pulmonar, este medicamento —diseñado por algoritmos generativos— abre una pregunta que la humanidad ha perseguido desde siempre: ¿puede la ciencia negociar con el paso del tiempo? Los expertos piden prudencia, pero reconocen que algo digno de a