En el cruce entre el deporte y la tecnología, Independiente Medellín se convierte en el primer club colombiano en intentar domesticar la violencia de las tribunas mediante reconocimiento facial. La medida, que arranca el 18 de septiembre con un piloto de mil hinchas de la Resistencia Norte en el Atanasio Girardot, no nace del capricho sino de una crisis documentada: sanciones internacionales, disturbios reiterados y aficionados pacíficos atrapados en el fuego cruzado. Es el momento en que una ciudad futbolera decide que la identidad ya no puede esconderse entre la multitud.
Medellín implementa reconocimiento facial para combatir violencia en estadios
La violencia en estadios ha generado sanciones de Conmebol y disturbios que afectan la seguridad de aficionados pacíficos.