En las alturas de San Juan, un proyecto cuprífero de gran escala avanza con paso cauteloso pero firme: McEwen Copper aseguró esta semana un préstamo de 240 millones de dólares para sostener las etapas tempranas de Los Azules, mientras desplaza seis meses hacia adelante la decisión definitiva de construir. El gesto revela una tensión clásica en la minería de envergadura: la ingeniería corre más rápido que el capital, y el capital exige condiciones que el tiempo todavía no ha terminado de madurar. La meta de producir cátodos de cobre en 2030 permanece en pie, como un horizonte que se acerca aunq