En un mercado europeo cada vez más exigente con la movilidad eléctrica, Mazda da un paso calculado hacia el futuro presentando el CX-6e, un SUV de gran formato desarrollado junto a Changan que promete 258 CV y casi 500 kilómetros de autonomía. No es solo un nuevo modelo: es la declaración de una marca que busca su lugar propio en la transición energética, antes de que su propia arquitectura eléctrica esté lista en 2028.