En los últimos minutos de un empate sin ganadores, el fútbol reveló algo más antiguo que el marcador: la memoria de las rivalidades. Rodrigo De Paul y Robert Lewandowski, dos hombres que ya se han mirado de frente en mundiales y clásicos europeos, volvieron a encontrarse en la MLS, donde el pasado no desaparece aunque cambien los continentes. El 1-1 entre Inter Miami y Chicago Fire quedará menos recordado por sus goles que por ese instante en que la historia personal de dos competidores irrumpió en el presente.