Cuando dos grandes espectáculos deportivos coinciden en el mismo parque, una ciudad debe preguntarse cómo proteger la alegría colectiva sin ahogarla. Este sábado, Mendoza desplegará más de 800 efectivos —policiales y privados— en el Parque General San Martín para custodiar simultáneamente el partido Gimnasia-Boca y el encuentro de rugby Los Pumas-Wallabies. El operativo no es solo una respuesta logística: es el recordatorio de que el orden en los grandes encuentros humanos no surge espontáneamente, sino que se construye con anticipación, presencia y reglas compartidas.