En Ceuta, más de mil niños y adolescentes migrantes permanecen a la intemperie de una disputa institucional que ha convertido su bienestar en moneda de cambio político. Desde finales de agosto, el Gobierno central y la administración local se acusan mutuamente de obstruccionismo, mientras una propuesta concreta para trasladar a quinientos menores a la Península sigue sin respuesta. Es la vieja historia de la responsabilidad compartida que, al no ser reclamada por nadie, termina siendo asumida por los más vulnerables.
Más de 1.000 menores migrantes en Ceuta atrapados en disputa política sin soluciones
Más de 1.000 menores migrantes permanecen en situación de vulnerabilidad extrema sin acceso a servicios básicos de protección, alojamiento ni atención sanitaria adecuada.