En los mercados de Mumbai, el primer día de septiembre trajo una señal de alerta para Maruti Suzuki: una caída accionaria de más del 5% que reflejó la realidad de un agosto con ventas 9.2% por debajo del mes anterior. La empresa más grande de automóviles en India atraviesa ese momento clásico en la historia industrial donde el presente y el futuro tiran en direcciones opuestas: el negocio tradicional se enfría mientras se construyen, en Hansalpur y Kharkhoda, las líneas de producción eléctrica que podrían definir su próxima era. Con Rs77,500 crore comprometidos hasta 2031, la pregunta no es si