En el cruce entre los negocios, la fama y los lazos familiares rotos, Maru Botana eligió hablar. La cocinera, cuyo nombre quedó atrapado en una franquicia operada por Alejandro Stoessel, se deslindó de responsabilidades directas mientras extendía su solidaridad hacia Tini, la hija que hoy también carga con el peso del escándalo familiar. Es una historia que recuerda cuán frágil puede ser la confianza cuando el nombre propio se convierte en moneda de cambio.
Maru Botana rompe el silencio sobre Alejandro Stoessel: "Ese local es una franquicia de él"
Empleados denuncian maltrato laboral y afectaciones económicas vinculadas a las operaciones del local.