Mientras Marruecos celebra elecciones legislativas, miles de agentes policiales custodian la frontera con Ceuta, recordando el cruce masivo de hace apenas dos meses. El proceso electoral coincide con una crisis silenciosa pero profunda: una generación joven que, agotada por el desempleo estructural y el desencanto político, ya no ve en las urnas una promesa de cambio, sino en la emigración una necesidad vital. Lo que se vota este miércoles no es solo un gobierno, sino la pregunta de si un Estado puede retener la fe de quienes han decidido buscar su futuro en otra orilla.
Marruecos vota mientras sus jóvenes buscan futuro fuera del país
Miles de jóvenes marroquíes enfrentan desempleo y falta de oportunidades, impulsándolos a buscar emigración como alternativa vital.