En el umbral entre dos mundos, Marruecos atraviesa una campaña electoral donde el fervor por recuperar Ceuta y Melilla eclipsa deliberadamente la crisis humanitaria que se vive en sus fronteras. Los candidatos invocan la soberanía nacional como bandera de unidad, mientras miles de migrantes enfrentan condiciones precarias en silencio institucional. Esta tensión entre el discurso del Estado y el malestar ciudadano revela una fractura que, tarde o temprano, exigirá ser nombrada.
Marruecos divide entre nacionalismo y preocupación migratoria en crisis de Ceuta
Migrantes enfrentan condiciones precarias y trato cuestionado en contexto de crisis fronteriza entre Marruecos y España.