En el cruce entre la crisis migratoria de Ceuta y la reconfiguración del orden global, Marruecos ha anunciado una alianza trilateral con Estados Unidos e Israel, abriendo embajadas y consolidando décadas de acercamiento estratégico iniciado con los Acuerdos de Abraham. Rabat, que recibe el 60% de su armamento de Washington y el 24% de Tel Aviv, se ha convertido en el mayor importador de armas de África pese a una economía diez veces menor que la española. Lo que parece una respuesta a la presión europea sobre Ceuta es, en realidad, una jugada de largo aliento: cada alianza firmada es también u
Marruecos consolida su influencia diplomática con alianza con EE UU e Israel
Miles de inmigrantes permanecen en Ceuta tras la entrada de más de 70.000 personas a finales de julio, generando complicaciones en la gestión de la presencia migrante en la ciudad autónoma española.