En el cruce entre la responsabilidad pública y la fragilidad privada, la justicia noruega ha decidido extender cuatro semanas más el arresto domiciliario de Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit, reconociendo avances en su conducta pero sin considerarlos suficientes para levantar la vigilancia electrónica. Los tribunales, con la ecuanimidad que exige el largo proceso de rehabilitación, han concedido una sola excepción: que Borg pueda despedir al rey Harald V en su funeral, recordándonos que incluso la ley encuentra espacio para los ritos que nos hacen humanos.
Marius Borg cumplirá cuatro semanas más con tobillera, con permiso para funeral del rey
Marius Borg permanece bajo arresto domiciliario con restricciones de libertad y sometido a controles de drogas obligatorios.