La tragedia es un regalo para el autoritarismo, pero también su trampa
María Corina Machado anunció su inminente regreso a Venezuela para asistir a víctimas del terremoto, pero Washington presionó para impedirlo a través de múltiples gobiernos. Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez intentan fortalecer su control mediante la respuesta a la catástrofe, aunque enfrentan denuncias de retención de ayuda y represión.
- Terremoto doble en el Día de San Juan devastó Venezuela
- María Corina Machado intentó regresar pero Washington presionó para impedirlo
- Delcy y Jorge Rodríguez intentan capitalizar la crisis para fortalecer su control
- El 2 de julio vencía el plazo constitucional del gobierno provisional
- Denuncias de retención de ayuda humanitaria y represión contra voluntarios
Tras un terremoto devastador, la líder opositora María Corina Machado presiona su regreso a Venezuela mientras el gobierno chavista intenta capitalizar la crisis. Washington restringe el retorno de Machado en medio de una reconfiguración política.
Un terremoto doble en el Día de San Juan ha reconfigurado el tablero político de Venezuela en cuestión de horas. Mientras los escombros aún humeaban, dos fuerzas opuestas comenzaron a moverse: María Corina Machado, la líder opositora, presionaba para regresar al país devastado; y Delcy Rodríguez, junto a su hermano Jorge, intentaba transformar la catástrofe en una oportunidad para consolidar su control. Washington observaba con inquietud, consciente de que las grandes tragedias naturales pueden fortalecer a un gobierno o destruirlo, dependiendo de cómo responda.
Machado anunció públicamente en Fox News su "pronto retorno" a Venezuela, argumentando que su prioridad era salvar vidas y acompañar a las familias afectadas. Según reportes de Bloomberg, intentó regresar inmediatamente después del terremoto utilizando la misma ruta clandestina que había empleado meses antes para llegar a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en Oslo. Pero Washington intervino, presionando no solo al equipo de la líder opositora sino también al gobierno chavista y a las autoridades de Curazao para bloquear su entrada. El obstáculo era práctico: Machado carece de pasaporte y requiere permisos consulares para viajar. La Casa Blanca, al parecer, temía que su presencia en el terreno durante la emergencia alterara los cálculos políticos que había estado orquestando.
Los analistas consultados ven en esta tensión algo más profundo que una simple disputa por protagonismo. Miguel Velarde, especialista en política venezolana, señaló que la magnitud de la catástrofe obliga a repensar la estrategia de tres fases que Washington había diseñado: estabilidad, recuperación, y transición democrática con elecciones previstas para finales de 2027. Las consecuencias humanas y económicas del desastre podrían acelerar o desbaratar ese cronograma. Armando Chaguaceda, historiador, agregó que Machado sigue liderando las encuestas pero necesita mantener una conexión tangible con la población, especialmente en momentos donde lo político se reconduce pero no desaparece. Su ausencia forzada del país durante la crisis podría debilitar esa conexión.
Mientras tanto, los hermanos Rodríguez enfrentan un dilema histórico. El chavismo tiene casi todo en contra: 27 años de gobierno han dejado cicatrices profundas. Pero las dictaduras son especialistas en ganar tiempo, y la historia ofrece lecciones contradictorias. Cuba se fortaleció con su respuesta a los huracanes, donde el control social y la disciplina militar mitigaron los daños. México, en cambio, cavó parte de su tumba con el manejo desastroso del terremoto de 1985. Delcy intenta replicar el modelo cubano, capitalizando la reconstrucción como una victoria del régimen. Pero los riesgos de replicar el fracaso mexicano son altos: la corrupción en las obras, la falta de recursos para el rescate, y una respuesta política que va a la deriva.
Las denuncias se acumulan rápidamente. Más allá de la zona cero, en redes sociales y en otros puntos del país, surgen críticas sobre la retención de ayuda humanitaria, los obstáculos contra voluntarios, los intentos de convertir a los hermanos Rodríguez en héroes, la incapacidad demostrada de las fuerzas armadas, y las dudas sobre las cifras de víctimas que reporta el oficialismo. Rafael Uzcátegui, director del Laboratorio de Paz, observa que la tragedia llega en un momento constitucional crítico: el 2 de julio vencía el plazo de vigencia del gobierno provisional, lo que habría generado masa crítica y movilización. Ahora, la excusa de la emergencia podría servir para solapar la inconstitucionalidad del mandato. Si Delcy se mueve bien, podría levantar popularidad en una población rota y necesitada de ayuda inmediata.
Pero la historia de los desastres naturales sugiere que el verdadero desafío viene después. El momento dramático del rescate y la búsqueda de sobrevivientes pasará, y entonces vendrá el desafío más lento y complicado: refugios, reubicación de damnificados, reconstrucción. En esa fase, la discusión política cambiará. La oposición, según Uzcátegui, debe articular un discurso donde la reconstrucción requiere gobernabilidad legítima, algo que el régimen actual no posee. Mientras Machado forcejea con Washington para regresar, y Delcy intenta capitalizar la tragedia, el verdadero juego político apenas comienza.
Notable Quotes
María Corina sigue saliendo muy por delante en las encuestas, pero necesita mantener una conexión con el pueblo, sobre todo en un momento en que lo político se reconduce— Armando Chaguaceda, historiador
El chavismo solo fortaleció su capacidad para reprimir mientras destruía el país; la corrupción en las obras y la falta de recursos van a la deriva— Armando Chaguaceda
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Washington presionó para evitar que Machado regresara? Parece contradictorio si supuestamente apoyan a la oposición.
Washington tiene un cronograma de tres fases: estabilidad, recuperación, elecciones en 2027. Machado en el terreno durante la crisis podría acelerar todo o desbaratar los cálculos. Es control, no apoyo.
¿Entonces Washington prefiere que Delcy maneje la crisis?
No exactamente. Prefiere que nadie la maneje bien. Una respuesta mediocre mantiene el statu quo. Una respuesta excelente de Delcy sería peor para sus planes que una respuesta desastrosa.
¿Puede una dictadura realmente fortalecerse con una catástrofe?
Sí, si controla la narrativa y la respuesta. Cuba lo hizo con huracanes. Pero México demostró que si la gente ve corrupción e ineficacia, el régimen se quiebra. Delcy está en ese filo.
¿Qué necesita hacer la oposición ahora?
Esperar. Cuando pase el drama del rescate, vendrá la reconstrucción lenta. Ese es el momento para hablar de gobernabilidad legítima. Delcy no tiene eso. Machado sí, si logra reconectar.
¿Reconectar cómo, si Washington la mantiene fuera?
Esa es la pregunta incómoda. Zelensky lo hizo en Ucrania porque estaba adentro. Machado necesita estar adentro también, pero Washington aún no lo permite.