Marco Rubio, secretario de Estado de los Estados Unidos, llegó a Lima como parte de una gira sudamericana que lo llevó primero por Colombia y luego por Ecuador, donde fue condecorado con la Orden Nacional al Mérito. Su presencia en la capital peruana no es un gesto aislado: es la expresión de una diplomacia que busca consolidar alianzas en una región donde Washington apuesta por anclar socios estratégicos. La reunión con la presidenta Keiko Fujimori y su gabinete sugiere que lo que está en juego va más allá del protocolo.