En el umbral de una nueva administración colombiana, el secretario de Estado Marco Rubio viajó a Barranquilla el 8 de septiembre para sentarse frente al presidente Abelardo De La Espriella en el primer encuentro diplomático de alto nivel entre ambos países desde el cambio de gobierno. La visita, enmarcada en una gira latinoamericana más amplia, buscó tender puentes sobre cuatro pilares urgentes: la seguridad regional, el narcoterrorismo, el comercio y la reconstrucción de un país todavía herido por el terremoto de agosto. En la firma de acuerdos sobre energía nuclear civil y minerales críticos