En los pliegues del tiempo preservados por el pergamino medieval, un equipo internacional liderado por el University College Dublin ha descubierto que el virus de la viruela ovina acompañó al ser humano y a sus rebaños durante al menos tres mil quinientos años. Los Evangelios de York, manuscritos iluminados de hace un milenio, guardaban en sus páginas el ADN de ovejas infectadas, convirtiendo los archivos culturales en archivos biológicos. Este hallazgo no solo reescribe la historia de una enfermedad que sigue devastando rebaños hoy en Grecia, sino que recuerda que la salud animal y la civiliz