Manumission revolucionó la noche ibicenca en los 90 mezclando electrónica con libertad y excentricidad, atrayendo a celebridades y gente de todas las procedencias sin jerarquías sociales. Los fundadores lamentan que Ibiza haya priorizado el dinero sobre la creatividad, expulsando a los personajes raros que hicieron especial la isla y convirtiendo los VIP en zonas de explotación.