En un país donde el maíz se cosecha durante nueve meses y en condiciones que van del calor húmedo a las heladas, la versatilidad no es un lujo sino una necesidad. Mainero respondió a esa realidad presentando el cabezal maicero 3020 ante su red de concesionarios: un equipo convencional que absorbe lo aprendido en su línea MDD y lo traduce en mayor durabilidad, menor mantenimiento y una gama de configuraciones más amplia que nunca. Es el tipo de evolución silenciosa que no cambia el campo de un día para otro, pero que acompaña al productor en cada campaña con un poco más de certeza.