Las ventas de suplementos de magnesio para dormir crecieron 17% en 2025, mientras que las de melatonina subieron solo 5%, impulsadas por afirmaciones en redes sociales sobre mejor descanso. Los estudios existentes sobre magnesio son de baja calidad y no demuestran causa-efecto; la investigación sobre melatonina es más sólida pero tampoco se recomienda para insomnio general.