En las primeras horas de vida competitiva del circuito de Madring, la historia eligió a Lando Norris como su protagonista inaugural. El piloto británico de McLaren inscribió su nombre en la pole position del Gran Premio de España con una ventaja de apenas once milésimas sobre Antonelli, un margen tan delgado que parece recordarnos que en el automovilismo, como en tantas cosas humanas, la grandeza y la derrota a veces se separan por lo imperceptible. Los pilotos españoles, que soñaban con brillar ante su público en un trazado nuevo y sin historia, vieron cómo ese primer capítulo lo escribía un