Después de cuarenta y cinco años de ausencia, Madrid recupera su lugar en el calendario de la Fórmula 1 con un circuito semiurbano que no ha tardado en forjarse una identidad propia. En el distrito de Hortaleza, sobre los terrenos de IFEMA, un trazado de 5,4 kilómetros alberga 'La Monumental', la curva peraltada más larga en la historia de la categoría, cuya extensión de 550 metros convierte cada paso por ella en una negociación entre la física y el coraje. Las pruebas previas ya dejaron su huella: diecinueve banderas rojas y tres chasis destruidos advierten que Madrid no ha vuelto para ser un