Cada último viernes de septiembre, Europa recuerda que el conocimiento no pertenece solo a quienes lo producen. Esta noche, Madrid se suma a cerca de 400 ciudades del continente para abrir laboratorios, jardines y museos a cualquier ciudadano curioso, en una tradición que la Comisión Europea sostiene desde 2005 con un propósito tan sencillo como ambicioso: demostrar que la ciencia habita en lo cotidiano. El CSIC, el ISCIII y universidades como la CEU San Pablo despliegan decenas de actividades gratuitas que van desde la resistencia antibiótica hasta la inteligencia artificial, tejiendo un puen
Madrid celebra la Noche Europea de Investigadores con ferias, talleres y retos científicos
La ciencia no es un espectáculo distante, sino algo que vive en el agua que bebemos
¿Por qué una iniciativa como esta importa? ¿No hay ya suficientes museos y centros de ciencia abiertos al público?
La diferencia está en que aquí los investigadores salen de sus espacios habituales. No es una exposición pasiva; es un encuentro directo. Alguien que trabaja con microorganismos o con energía solar está ahí, explicando qué hace y por qué.
Pero ¿cuánta gente realmente asiste a estas cosas? El artículo dice que hay actividades en 400 ciudades europeas, pero no da números de participación.
Es verdad que no tenemos cifras de asistencia. Lo que sí sabemos es que el Ministerio de Ciencia las promueve como gratuitas y dirigidas a todos los públicos, así que al menos la barrera económica no existe.
¿Cuál es el alcance real en España? Mencionas 200 actividades del CSIC en diez comunidades autónomas.
Exacto. Eso es solo el CSIC. Además están el ISCIII, CIEMAT, universidades como CEU San Pablo, y las Unidades de Cultura Científica de otros centros. El número total de actividades en el país es mucho mayor.
Pero ¿eso se traduce en que más gente entienda ciencia o que cambie su relación con la investigación? El artículo describe la oferta, pero no hay evaluación de impacto.
Es una pregunta justa. La iniciativa lleva desde 2005, así que claramente ha perdurado, pero tienes razón en que el reportaje no nos dice si funciona realmente.
¿Hay algo que destaque particularmente en la programación madrileña?
La amplitud es notable. Tienes desde acampadas nocturnas en museos hasta circuitos científicos en institutos de salud, pasando por talleres sobre inteligencia artificial. No es un evento único sino una red de eventos.
Y todo eso sucede en un solo viernes, o en el caso de CEU San Pablo, en dos días. ¿Es suficiente tiempo para que realmente cale?
Probablemente no. Pero es un punto de entrada. Si alguien descubre una línea de investigación que le fascina, puede seguir explorando después.
O Pulso
- La distancia entre el ciudadano y el científico se vuelve urgente de cerrar cuando la desconfianza en la ciencia crece: la Noche Europea de Investigadores es la respuesta institucional más masiva a ese desafío.
- Madrid concentra esta noche una densidad inusual de actividad científica pública: ferias en Cantoblanco y Moncloa, circuitos en Majadahonda, acampadas nocturnas en el Museo de Ciencias Naturales y 24 propuestas en la CEU San Pablo.
- El CSIC despliega más de 200 actividades en diez comunidades autónomas, desde talleres sobre medusas en Cádiz hasta energía solar en Almería, convirtiendo la jornada en un fenómeno nacional y no solo capitalino.
- Todas las actividades son gratuitas y diseñadas para todos los públicos, apostando por el formato práctico y participativo como antídoto contra la percepción de que la ciencia es un espectáculo lejano.
- El Ministerio de Ciencia y la FECYT respaldan institucionalmente la iniciativa, señalando que visibilizar al investigador como persona cercana es ya una política pública explícita en España.
Cada último viernes de septiembre, Europa recuerda que el conocimiento no pertenece solo a quienes lo producen. Esta noche, Madrid se suma a cerca de 400 ciudades del continente para abrir laboratorios, jardines y museos a cualquier ciudadano curioso, en una tradición que la Comisión Europea sostiene desde 2005 con un propósito tan sencillo como ambicioso: demostrar que la ciencia habita en lo cotidiano. El CSIC, el ISCIII y universidades como la CEU San Pablo despliegan decenas de actividades gratuitas que van desde la resistencia antibiótica hasta la inteligencia artificial, tejiendo un puente entre la investigación y la vida de quienes, sin saberlo, ya dependen de ella.
Este viernes Madrid se transforma en un laboratorio a cielo abierto. La Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras, celebrada desde 2005 siempre el último viernes de septiembre en el marco del programa Horizonte Europa, convoca simultáneamente a cerca de 400 ciudades europeas con un objetivo compartido: acortar la distancia entre la investigación científica y la vida de las personas.
En la capital, el CSIC protagoniza dos grandes focos de actividad. En el Espacio Fundación Telefónica, bajo el lema 'El CSIC te llama esta noche', diez centros del Campus de Cantoblanco abren su trabajo al público. En paralelo, el Campus de Moncloa acoge una feria científica igualmente abierta. A estos se suman el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Real Jardín Botánico, el Centro de Ciencias Humanas y Sociales y el Instituto Español de Oceanografía, con yincanas, talleres y acampadas nocturnas. El Instituto de Salud Carlos III propone en Majadahonda un circuito que recorre microorganismos, imagen biomédica y resistencias antibióticas. La Universidad CEU San Pablo extiende su participación a dos días completos con 24 actividades que abarcan desde medicina e inteligencia artificial hasta arquitectura y economía.
Lo que ocurre en Madrid es solo una parte de un despliegue nacional mucho mayor. El CSIC ha organizado más de 200 actividades en diez comunidades autónomas: regeneración de suelos en Almería, biodiversidad y Doñana en Sevilla, energía solar en la Plataforma Solar de Almería, propuestas sobre medusas en Cádiz y el impacto del turismo en Córdoba, entre muchas otras. La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología participa a través del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, con talleres en A Coruña que conectan física, química y biología con el rendimiento deportivo.
Todas las actividades son gratuitas. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades respalda la iniciativa con un propósito explícito: mostrar que los investigadores son personas cercanas y que su trabajo vive en el agua que bebemos, en los medicamentos que tomamos y en las ciudades donde habitamos.
Este viernes, Madrid se convierte en escenario de una celebración científica que trasciende las fronteras de laboratorios y aulas. La Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras llena la capital con decenas de actividades diseñadas para que cualquier persona, sin importar su formación, pueda tocar la investigación con las manos y entender por qué importa.
La iniciativa, lanzada por la Comisión Europea hace dos décadas y que ahora se despliega simultáneamente en cerca de 400 ciudades europeas, tiene un propósito claro: romper la distancia entre el trabajo científico y la vida cotidiana. En Madrid, esa misión toma forma concreta en espacios reconocibles. El Consejo Superior de Investigaciones Científicas monta un evento de gran escala en el Espacio Fundación Telefónica bajo el título 'El CSIC te llama esta noche', donde participan diez de sus centros ubicados en el Campus de Cantoblanco. Simultáneamente, en el Campus de Moncloa, otros centros del CSIC organizan una feria científica abierta al público.
La oferta se expande por toda la ciudad. El Museo Nacional de Ciencias Naturales, el Real Jardín Botánico, el Centro de Ciencias Humanas y Sociales y el Instituto Español de Oceanografía preparan yincanas, retos, acampadas nocturnas y talleres temáticos. El Instituto de Salud Carlos III suma su propia propuesta desde su Campus de Majadahonda: un circuito científico que permite recorrer distintas líneas de investigación, con paradas dedicadas al estudio de microorganismos, tecnologías de imagen biomédica, modelos alternativos de investigación y resistencias antibióticas. La Universidad CEU San Pablo va más allá, extendiendo su participación a dos días completos con 24 actividades de divulgación científica repartidas entre sus campus de Moncloa y Montepríncipe, impulsadas por investigadores de cinco facultades y su Escuela Politécnica Superior. Esas propuestas abarcan medicina, farmacia, genética, economía, derecho, comunicación, arquitectura, ingeniería, sostenibilidad, patrimonio e inteligencia artificial, todas con formato práctico y participativo.
Lo que sucede en Madrid es apenas una pieza de un mosaico nacional mucho más amplio. El CSIC ha organizado más de 200 actividades distribuidas en diez comunidades autónomas, desde Andalucía hasta Cataluña, pasando por Aragón, Cantabria, Castilla y León, la Comunidad Valenciana, Galicia e Islas Baleares, con una participación adicional en Roma. En Almería, talleres sobre regeneración de suelos y energía solar. En Cádiz, propuestas relacionadas con medusas. En Córdoba, encuentros sobre el impacto de los alquileres turísticos. En Sevilla, actividades sobre biodiversidad y Doñana. El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas participa en Andalucía con actividades sobre aplicaciones de energía solar y regeneración de aguas residuales, mientras que la Plataforma Solar de Almería lleva a cabo actividades en institutos locales sobre calidad del agua.
La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, a través del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, participa en distintas iniciativas, incluyendo colaboraciones en Galicia dentro del programa 'G-NIGHT'. En A Coruña, el museo colabora en dos talleres que conectan electricidad, movimiento, matemáticas, física, química y biología con el estudio del cuerpo humano y el rendimiento deportivo. La fundación ha respaldado además distintas iniciativas vinculadas a la Noche Europea a través de su Convocatoria de Ayudas para el Fomento de la Cultura Científica, Tecnológica y de la Innovación 2025.
Todas estas actividades son gratuitas y dirigidas a todos los públicos. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades participa en la iniciativa a través de sus organismos públicos de investigación, con el objetivo explícito de dar a conocer la labor del personal investigador y su impacto en la vida cotidiana. La Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras se celebra desde 2005 siempre el último viernes de septiembre, en el marco de las acciones Marie Sklodowska-Curie del programa Horizonte Europa. Este viernes, cuando los laboratorios abran sus puertas y los investigadores salgan a las calles, la idea central permanece intacta: la ciencia no es un espectáculo distante, sino algo que vive en el agua que bebemos, en la energía que usamos, en los medicamentos que tomamos, en las ciudades donde vivimos.
Citações Notáveis
El objetivo es acercar la investigación a la sociedad y mostrar cómo el trabajo científico tiene aplicaciones en ámbitos de la vida cotidiana, la salud, el medio ambiente, la tecnología y la innovación— Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades