En Silver City, Nuevo México, una madre y su hija que dirigían una organización de ayuda a niños fueron sentenciadas a cuatro años y medio de prisión por convertir la confianza pública en un instrumento de enriquecimiento ilícito. Durante años, Susanne y Bethanne Kee facturaron a Medicaid por servicios inexistentes, robaron identidades de menores y adultos, y sembraron diagnósticos falsos en expedientes médicos que podrían perseguir a sus víctimas mucho más allá de cualquier sentencia. El caso nos recuerda que el fraude a los sistemas de salud pública no solo daña las arcas del Estado, sino qu
Madre e hija condenadas a 4.5 años de prisión por fraude a Medicaid de 6.6 millones
Menores y adultos fueron víctimas de robo de identidad y tuvieron sus identidades utilizadas sin consentimiento, con potencial daño a sus historiales médicos permanentes.