En algún lugar entre la esperanza y el silencio forzado, una madre cubana lleva cuatro años navegando los límites de lo que un sistema de salud puede —y quiere— ofrecer. Eithan, su hijo de siete años, nació con una alteración cromosómica tan poco común que la medicina disponible en Cuba no alcanza para nombrarla con precisión. Argentina abrió una puerta a través de la Fundación Jérôme Lejeune, pero entre esa puerta y el niño se interponen el dinero, la burocracia y el precio silencioso de hablar en voz alta.
Madre cubana implora ayuda para llevar a su hijo con rara enfermedad a Argentina
Un niño de 7 años con una rara alteración cromosómica requiere atención médica especializada que su país no puede proporcionar, enfrentando barreras económicas y administrativas para acceder al tratamiento.