Ante el regreso escolar en Cuba, la pregunta de una madre sobre el costo de una merienda se convirtió en el espejo de una crisis que lleva años gestándose: cuando el aceite supera los 4,000 pesos y el salario promedio apenas alcanza los 7,074 mensuales, alimentar a un niño en la escuela deja de ser un detalle cotidiano para convertirse en una prueba de resistencia familiar. La eliminación de los topes de precios en junio de 2026 aceleró una escalada que ya era insostenible, revelando la distancia abismal entre lo que el Estado reconoce como ingreso y lo que la vida real exige para subsistir.
Madre cubana cuestiona qué llevarán niños de merienda con precios de aceite y salchichas disparados
Aproximadamente 80% del alumnado cubano carece de uniforme nuevo para el curso 2026-2027, mientras miles de familias no pueden costear ni meriendas básicas para sus hijos.