En el cruce entre la geopolítica energética y la legitimidad democrática, la líder opositora venezolana María Corina Machado alzó su voz seis días después de que Washington y Caracas sellaran un acuerdo que entrega a Estados Unidos control sobre más del 20% de las reservas petroleras venezolanas. Su cuestionamiento no es técnico sino filosófico: un pacto firmado por quienes carecen de mandato popular, argumenta, no puede traducirse en bienestar colectivo, por más que los números parezcan generosos. En el fondo, la disputa revela una tensión antigua entre el pragmatismo de los recursos y la exi