Hay momentos en que una máquina conocida recibe una nueva forma de ser tocada, y ese cambio dice tanto sobre nuestros hábitos como sobre el aparato mismo. En Los Ángeles, durante un evento especial de Apple, el MacBook Pro incorpora pantalla táctil sin renunciar al teclado y al trackpad que definen su manera de trabajar. Para quienes han pasado años escribiendo y arrastrando el cursor, la novedad no reemplaza el oficio sino que ofrece una puerta más, un gesto que aparece cuando tiene sentido y se retira cuando no lo tiene.
MacBook Pro táctil: el Mac de siempre abre una nueva puerta de interacción
El Mac sigue siendo ese sitio al que sé volver, con una puerta nueva
¿Cuál es la idea central de esta prueba?
Que la pantalla táctil no sustituye nada. El teclado y el trackpad siguen, y tocar la pantalla es una opción para acciones de un segundo.
¿Hay algo físico detrás de ese gesto?
Sí. Apple integró el sensor táctil en el panel y cambió la bisagra para que la pantalla esté más estable al tocarla.
Antes de seguir: esto es un primer contacto en un evento, y el texto es de opinión. Las impresiones son del autor.
¿Y las cifras de la pantalla?
2.000 nits, contraste de 10.000.000:1, de 10 a 120 Hz, Adobe RGB y P3. Todo eso son datos anunciados.
Exacto, y el propio autor dice que hay que verificarlos, sobre todo en color profesional. Lo mismo vale para las 24 horas de autonomía y el rendimiento sostenido: no se han medido.
¿Qué pasa con las aplicaciones?
Logic Pro, Final Cut Pro y Pixelmator Pro ya tienen usos táctiles descritos. Lightroom, DaVinci Resolve, Blender y Shapr3D llegarán a final de año.
Y no sabemos cuántos profesionales usarán esos gestos. Eso solo lo dirá el uso diario.
El Pulso
- La pantalla táctil llega a un portátil que hasta ahora se usaba casi siempre con los dedos sobre el teclado, y eso abre una pregunta incómoda sobre qué gestos realmente merecen existir.
- Una pantalla OLED XDR de hasta 2.000 nits y un peso 227 y 317 gramos menor según el tamaño prometen un equipo más ligero y más luminoso, pero su rendimiento aún espera la prueba de la jornada real.
- Logic Pro, Final Cut Pro y Pixelmator Pro ya responden al toque, mientras Lightroom, DaVinci Resolve, Blender y Shapr3D llegarán a finales de año, así que la adopción depende de un ecosistema todavía en construcción.
- La autonomía de hasta 24 horas y el rendimiento sostenido de los chips M5 Pro y M5 Max quedan por verificar, y la respuesta definitiva llegará cuando los usuarios decidan si el gesto se queda o se queda en curiosidad.
Hay momentos en que una máquina conocida recibe una nueva forma de ser tocada, y ese cambio dice tanto sobre nuestros hábitos como sobre el aparato mismo. En Los Ángeles, durante un evento especial de Apple, el MacBook Pro incorpora pantalla táctil sin renunciar al teclado y al trackpad que definen su manera de trabajar. Para quienes han pasado años escribiendo y arrastrando el cursor, la novedad no reemplaza el oficio sino que ofrece una puerta más, un gesto que aparece cuando tiene sentido y se retira cuando no lo tiene.
El autor de Applesfera tuvo el nuevo MacBook Pro en las manos durante el evento de Apple en Los Ángeles, y lo primero que quiso saber fue qué ocurre cuando un gesto tan familiar como tocar una pantalla llega a un ordenador que siempre se ha manejado de otra manera. Su primera impresión es que el portátil sigue siendo el lugar al que se vuelve, pero ahora tiene una entrada adicional.
El teclado y el trackpad permanecen como medios principales. El autor propone entender el táctil no como una revolución diaria, sino como un recurso para momentos concretos: ampliar una foto, desplazarse por una página, mover un elemento, y regresar después al teclado. Apple ha reforzado el panel y ajustado la bisagra para que el toque resulte estable.
La pantalla PROLED XDR, con tecnología OLED en tándem, alcanza 2.000 nits y ofrece un contraste de 10.000.000:1, además de una frecuencia adaptable entre 10 y 120 Hz. El autor insiste en que estas cifras deben comprobarse con calma en trabajos donde el color es decisivo. Los marcos son más finos y los paneles miden 14,2 y 16,3 pulgadas.
En las aplicaciones creativas, Logic Pro, Final Cut Pro y Pixelmator Pro ya responden al toque, y otras herramientas llegarán a finales de año. Los modelos pesan 1,38 y 1,82 kilos, y el autor destaca el regreso de la manzana iluminada y el sonido de seis altavoces, que le pareció notable incluso en una sala ruidosa.
Quedan sin verificar el rendimiento sostenido de los chips M5 Pro y M5 Max y las 24 horas de autonomía anunciadas, que solo se pueden medir con proyectos reales y lejos del enchufe. La pregunta de fondo es cuánto tocará la gente su pantalla y qué gestos acabarán siendo imprescindibles.
El autor de Applesfera tuvo en sus manos el nuevo MacBook Pro en el evento especial de Apple en Los Ángeles, y lo primero que quiso comprobar fue qué pasaba al llevar un gesto tan conocido como tocar la pantalla a un lugar tan conocido como el Mac. Su conclusión de primer contacto es que el portátil sigue siendo el sitio al que sabe volver, solo que ahora tiene una puerta de entrada más.
La pantalla es táctil, pero el teclado y el trackpad siguen ahí. El autor sostiene que el gesto encaja mejor si no se piensa como la gran novedad de uso constante, sino como una opción para momentos concretos: ampliar una foto con los dedos, desplazarse por una página o mover un elemento, y después volver al teclado. Para que el gesto resulte cómodo, Apple ha integrado el sensor táctil en el panel y ha cambiado la bisagra para dar más estabilidad a la pantalla al tocarla.
La pantalla se llama PROLED XDR y usa tecnología OLED en tándem. Según las cifras anunciadas, alcanza hasta 2.000 nits de brillo máximo en HDR y SDR, con un contraste de 10.000.000:1, y ProMotion ajusta la frecuencia entre 10 y 120 Hz. Para fotografía y diseño se suma Adobe RGB junto a P3, además de una cobertura de Rec. 2020 superior al 80%. El autor aclara que todo esto habrá que comprobarlo con calma, sobre todo en trabajos donde el color debe ser fiable.
Los marcos son más finos y los paneles miden 14,2 y 16,3 pulgadas, lo que da una sensación de pantalla más abierta. Llega también la Dynamic Island, que reúne información y acciones breves: música, una llamada, una actividad en directo o una solicitud de AirDrop. Spotlight también puede aparecer ahí cuando Siri AI esté disponible y activado. La novedad es que se puede tocar, y el autor dice que su valor dependerá de lo útil que resulte en el trabajo diario.
En las aplicaciones creativas, Logic Pro incorpora un teclado polifónico Multi-Touch, pads de percusión y acordes que se tocan en pantalla. Final Cut Pro permite marcar intervalos, colocar clips y ampliar una escena con un pellizco, y Pixelmator Pro permite dibujar, pintar y seleccionar directamente sobre el lienzo. A finales de este año se esperan adaptaciones de Lightroom, DaVinci Resolve, Blender y Shapr3D.
El modelo de 14 pulgadas parte de 1,38 kilos y el de 16, de 1,82 kilos: 227 y 317 gramos menos, respectivamente. Regresa además la manzana iluminada en la tapa, un detalle que el autor vincula con los portátiles que se reconocían a distancia en una cafetería o una sala de prensa. El sonido, con seis altavoces, graves un 50% más profundos según Apple, Dolby Atmos y un ajuste para usarlo con la tapa cerrada y un monitor externo, le pareció espectacular incluso en una sala ruidosa.
Por dentro van los chips M5 Pro y M5 Max, con configuraciones de hasta 128 GB de memoria unificada y 16 TB de almacenamiento. Quedan sin verificar el rendimiento sostenido y las hasta 24 horas de autonomía anunciadas, que exigen proyectos propios y una jornada real lejos del enchufe. También está por ver cuándo preferirán los usuarios tocar la pantalla y qué gestos y aplicaciones acabarán imponiéndose.
Citas Notables
La pantalla está ahí para tocarla cuando nos venga bien; el resto del tiempo, podemos seguir trabajando como siempre.— Autor de Applesfera