Lula y Bolsonaro avanzan a balotaje en Brasil con resultado sorpresivo y final incierto

El final está abierto y en una situación pareja
Un politólogo resume el estado de la contienda tras resultados que sorprendieron a los analistas y dejaron todo por decidirse en octubre.
Mark

¿Cómo es posible que los sondeos se equivocaran tan dramáticamente? Predecían catorce puntos de ventaja para Lula y terminó siendo solo cinco.

Mimi

Los sondeos no siempre capturan bien a los votantes que dudan hasta el último momento o que no quieren revelar sus intenciones. Bolsonaro además desalentó activamente a sus seguidores de responder encuestas, lo que sesga los números.

Luke

Pero eso es especulación. Lo que sabemos es que los números finales fueron diferentes a las proyecciones. No sabemos exactamente por qué.

Mark

¿Qué tan importante es que Ciro Gomes y Simone Tebet no hayan ganado más votos?

Mimi

Potencialmente decisivo. Gomes sacó 3 por ciento y Tebet 4 por ciento. Si uno de ellos respalda a Lula en la segunda vuelta, esos votos podrían cambiar el resultado. Ambos dijeron que anunciarían su posición, pero aún no lo han hecho.

Luke

Eso es verdad, pero también es especulación sobre el futuro. Lo que sabemos ahora es que ambos candidatos terceros quedaron muy por debajo de lo que podrían haber alcanzado.

Mark

Bolsonaro dijo que la economía se está recuperando. ¿Es eso cierto?

Mimi

Bolsonaro lo afirmó, pero el hecho de que tanta gente votara por Lula sugiere que la población siente que los precios siguen siendo un problema. Bolsonaro mismo reconoció que muchos votos por Lula reflejaban una "voluntad de cambio" por los aumentos de precios.

Luke

Correcto. Lo que podemos confirmar es que Bolsonaro dijo que la economía se recupera y que reconoció que la gente está preocupada por los precios. Los datos económicos reales no están en esta historia.

Mark

¿Por qué fue tan importante que Bolsonaro ganara en esos tres estados del sureste?

Mimi

Porque esos tres estados concentran el 40 por ciento del padrón electoral total. Si Bolsonaro tiene gobernadores aliados en lugares donde vive el 40 por ciento de los votantes, puede movilizar máquinas políticas locales para su campaña de segunda vuelta.

Luke

Eso es cierto. Lo que también es cierto es que Lula ganó en otros lugares. La historia no dice dónde ganó Lula ni cuál es su base geográfica de apoyo.

Mark

¿Qué tan dañada está la credibilidad de Lula por el escándalo Lava Jato?

Mimi

Sus condenas fueron anuladas por motivos procesales, así que legalmente está limpio. Pero la "mancha" de la corrupción sigue ahí en la percepción pública. Eso es lo que el reportaje dice: que no puede sacudirse esa mancha aunque técnicamente haya sido exonerado.

Luke

Exacto. Las condenas fueron anuladas, eso es un hecho. Pero no sabemos cuánto impactó eso en los votos del domingo. Es una variable que está en el aire.

  • Lula obtuvo 48%, Bolsonaro 43%, con diferencia de cinco puntos
  • Balotaje programado para el 30 de octubre de 2022
  • Tres estados del sureste concentran 40% del padrón electoral
  • Ciro Gomes quedó cuarto con 3%, Simone Tebet tercera con 4%

Los sondeos predecían una victoria cómoda de Lula en primera vuelta, pero una ventaja de solo cinco puntos lo obligó a disputar un balotaje contra el presidente ultraderechista. Bolsonaro reforzó su posición en elecciones legislativas y de gobernadores paralelas, con apoyo fuerte en tres estados del sureste que concentran el 40% del padrón electoral.

Brasil se prepara para una segunda vuelta electoral tras resultados que sorprendieron: Lula obtuvo 48% y Bolsonaro 43%, dejando abierta la contienda presidencial para el 30 de octubre en un país profundamente dividido.

Brasil despertó el lunes 3 de octubre enfrentando una realidad electoral que los números no habían predicho. La primera vuelta de las elecciones presidenciales había dejado a Luiz Inácio Lula da Silva, el expresidente de 76 años, con el 48 por ciento de los votos, apenas cinco puntos por delante del mandatario Jair Bolsonaro, quien obtuvo el 43 por ciento. Esa brecha estrecha significaba que ninguno de los dos había alcanzado el 50 por ciento necesario para ganar sin una segunda contienda. El país se preparaba para semanas de incertidumbre política profunda, con un balotaje programado para el 30 de octubre en una nación fracturada por divisiones ideológicas y económicas.

Los sondeos previos a la jornada habían pintado un escenario completamente distinto. Las principales encuestadoras proyectaban una ventaja de hasta catorce puntos para Lula, lo que habría permitido una victoria en primera vuelta. Esa predicción no se materializó. En cambio, los resultados del domingo coincidieron con el escenario que el equipo de campaña de Bolsonaro había defendido como posible, dejando al presidente de 67 años con oportunidades reales de lograr su reelección. Leandro Consentino, politólogo del instituto Insper, señaló que el final estaba abierto y que Bolsonaro contaría con apoyos más fuertes que Lula en estados decisivos. Tres estados del sureste —Rio de Janeiro, São Paulo y Minas Gerais— concentraban el 40 por ciento del padrón electoral, y en todos ellos el bolsonarismo había salido reforzado. En Rio de Janeiro, el gobernador alineado con Bolsonaro, Claudio Castro, fue reelegido en primera vuelta. En São Paulo, la segunda vuelta gubernamental favorecía a un exministro de Bolsonaro. En Minas Gerais, triunfó un gobernador con un perfil contrario al Partido de los Trabajadores de Lula.

El refuerzo del bolsonarismo no se limitó a las gobernaciones. En las elecciones legislativas celebradas en paralelo, la coalición de Bolsonaro también salió fortalecida, ganando espacios en el Congreso. Esto significaba que aunque perdiera la presidencia, el presidente tendría herramientas legislativas para obstaculizar o condicionar cualquier agenda que Lula quisiera impulsar.

Lula, quien había planeado celebrar una victoria en primera vuelta, tuvo que ajustar sus expectativas. Admitió que tendría que pelear por cada voto en las próximas semanas, viajando más, realizando más actos públicos y mitines. Su campaña en los últimos días había apostado por un voto "útil" para derrotar al presidente en la primera ronda, pero esa estrategia no funcionó como se esperaba. El centroizquierdista Ciro Gomes, quien había sido implacable tanto con Lula como con Bolsonaro, se desinflió en la recta final, quedando cuarto con apenas el 3 por ciento. Adriano Laureno, analista de la consultora Prospectiva, explicó que esos votos "resultaron útiles" para Bolsonaro. La senadora Simone Tebet, tercera con el 4 por ciento, y Gomes podrían jugar un papel relevante en el balotaje si decidían respaldar a uno de los dos candidatos principales. Tebet prometió anunciar su postura en el "momento oportuno", mientras Gomes pidió tiempo para manifestarse.

Bolsonaro reconoció que "muchos votos" por Lula reflejaban una "voluntad de cambio" entre la población, afectada por aumentos de precios especialmente en productos de la canasta básica. Sin embargo, argumentó que demostraría que la economía "se está recuperando" e advirtió que un cambio "puede ser para peor", citando como ejemplo la realidad económica de otros países de América del Sur que habían elegido gobiernos de izquierda.

La campaña de Lula fue evaluada por analistas como "excesivamente retrospectiva", centrada únicamente en los logros de sus mandatos anteriores entre 2003 y 2010. Paulo Calmon, politólogo de la Universidad de Brasilia, señaló que faltó una discusión más profunda sobre propuestas y planes para el futuro. Lula regresaba a la arena política cargando con la mancha de la corrupción, aunque sus condenas en el escándalo Lava Jato habían sido anuladas por motivos procesales. Tras pasar diecinueve meses en prisión antes de su liberación en 2019, contaba con el apoyo de las clases populares, las mujeres y los jóvenes.

Bolsonaro, por su parte, había gobernado a través de crisis constantes, con una gestión cuestionada de la pandemia y desafíos permanentes a las instituciones democráticas. Mantenía un apoyo sólido entre el electorado evangélico, el agronegocio y sectores conservadores. Durante la campaña, había atacado sin pruebas la fiabilidad del voto electrónico vigente en Brasil, generando temores sobre su actitud hacia el proceso electoral. El domingo evitó opinar sobre la transparencia del proceso y dijo que aguardaría un posicionamiento de las fuerzas armadas. Aseguró que había vencido "la mentira" de los sondeos, mientras uno de sus principales ministros llamaba a un boicot para que sus seguidores no respondieran a las encuestadoras.

Lo que se avecinaba era una campaña de segunda vuelta que promete ser feroz. Calmon advirtió que Bolsonaro invertiría en reducir su rechazo entre jóvenes y mujeres mientras demonizaba al Partido de los Trabajadores. Brasil entraba en un período de cuatro semanas de contienda agresiva en un país profundamente polarizado, donde el resultado final seguía siendo genuinamente incierto.

El final está abierto y en una situación pareja. Bolsonaro va a contar con apoyos más fuertes que Lula en estados importantes
— Leandro Consentino, politólogo del instituto Insper
Tendremos que viajar más, hacer más actos públicos, más mitines
— Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil
Quer a matéria completa? Leia o original em Diario Perú21 ↗
Fale Conosco FAQ