En la noche de un domingo de octubre, Brasil eligió de nuevo a Luiz Inácio Lula da Silva, que superó a Flávio Bolsonaro por tres puntos y medio tras haber quedado detrás en la primera vuelta. Es una remontada que habla de cómo una sociedad vuelve a mirar sus opciones después de un primer veredicto incierto. El triunfo llega también en un continente donde las urnas han dejado, una tras otra, márgenes tan estrechos que obligan a esperar y a discutir antes de creer en el resultado. Lo que queda ahora es ver si Brasil acepta su cifra con la misma calma con que la produjo.
Lula gana por 3,5 puntos y Brasil se suma a las elecciones más apretadas de América Latina
Brasil entra en la lista de elecciones decididas por menos de 4 puntos
Lula ganó por 3,52 puntos. ¿Por qué se habla de una elección apretada si duplicó su margen de 2022?
Porque el contexto regional cambió la vara. Otras tres elecciones desde noviembre de 2025 se decidieron por menos de un punto, y Brasil queda en esa lista por estar por debajo de 4.
Conviene precisar que 3,52 puntos son más de cuatro millones de votos. Es estrecho en comparación, no una elección en duda.
¿Qué pesó en la remontada?
Los datos muestran que Lula sumó 10,2 millones de votos entre rondas y Flávio Bolsonaro 3,6 millones.
Eso describe cuánto crecieron, no por qué. La fuente no explica las razones del cambio.
¿Y la noche del conteo?
Cambió de líder dos veces: Flávio pasó al frente a las 7:46 y Lula recuperó el primer lugar a las 8:26. Además, la votación se extendió hasta las 7:00 de la noche por una decisión de Zanin tras fallas de transporte en tres ciudades de Bahía.
Esa ampliación se hizo a pedido de la campaña de Lula. Lo que no sabemos es si alguien la impugnará.
¿Qué enseñan los otros casos?
Perú y Honduras tardaron casi un mes en tener presidente, y en Colombia hubo una demanda de nulidad.
Y en Brasil, hasta ahora, no hay impugnación reportada en el texto.
Il Polso
- Lula supera a Flávio Bolsonaro por 4,36 millones de votos, con un 51,76 % frente a un 48,24 %, tras haber quedado segundo en la primera vuelta.
- El conteo vivió momentos de vértigo: Flávio Bolsonaro tomó la delantera a las 7:46 de la noche y Lula la recuperó cuarenta minutos después.
- La votación se extendió hasta las 7:00 de la noche por una orden judicial, tras fallas de transporte público en tres ciudades de Bahía.
- El margen se duplica respecto a 2022, cuando la diferencia fue de 1,80 puntos, y Brasil se suma a Perú, Honduras y Colombia en el grupo de elecciones muy reñidas.
- Perú y Honduras tardaron semanas en proclamar a sus ganadores y Colombia enfrenta una demanda de nulidad, por lo que el país vigila si el patrón de impugnaciones se repetirá.
En la noche de un domingo de octubre, Brasil eligió de nuevo a Luiz Inácio Lula da Silva, que superó a Flávio Bolsonaro por tres puntos y medio tras haber quedado detrás en la primera vuelta. Es una remontada que habla de cómo una sociedad vuelve a mirar sus opciones después de un primer veredicto incierto. El triunfo llega también en un continente donde las urnas han dejado, una tras otra, márgenes tan estrechos que obligan a esperar y a discutir antes de creer en el resultado. Lo que queda ahora es ver si Brasil acepta su cifra con la misma calma con que la produjo.
A las 21:19 de este domingo, con casi la totalidad de las secciones escrutadas, el Tribunal Superior Electoral dio por definida la elección brasileña. Lula da Silva fue reelegido con el 51,76 % de los votos, frente al 48,24 % de Flávio Bolsonaro, una ventaja de algo más de cuatro millones y medio de votos.
El resultado cierra una historia de remontada. En la primera vuelta, de principios de octubre, Flávio Bolsonaro había quedado al frente, pero entre una ronda y otra Lula sumó más de diez millones de votos nuevos. La noche tuvo sus sobresaltos: el liderazgo cambió de manos dos veces y la votación se prolongó hasta las 7:00 de la noche por fallas del transporte en tres ciudades de Bahía.
El margen duplica el de 2022, cuando Lula derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,80 puntos. Brasil se une así a un grupo de países latinoamericanos cuyas últimas elecciones presidenciales se decidieron por márgenes muy estrechos. En Perú, Honduras y Colombia, los resultados llegaron con demoras, reclamos y, en algunos casos, demandas que todavía siguen abiertas.
La pregunta que queda es si Brasil seguirá ese camino. Por ahora, la declaración del TSE y la diferencia clara en votos ofrecen un punto de cierre que los vecinos no siempre tuvieron.
A las 21:19 de Brasilia de este domingo, con el 99,82 por ciento de las secciones electorales totalizadas, el Tribunal Superior Electoral (TSE) dio por definida la elección presidencial de Brasil: Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido con 64'111.352 votos, el 51,76 %, frente a los 59'749.523 de Flávio Bolsonaro, el 48,24 %. La ventaja es de 3,52 puntos porcentuales, equivalentes a 4'361.829 votos.
El resultado completa una remontada. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había quedado primero con 56'104.268 votos (47,03 %), por delante de Lula, que sumó 53'876.617 (45,16 %). Entre una ronda y otra, Lula ganó 10,2 millones de votos y Flávio Bolsonaro, 3,6 millones.
La noche tuvo un conteo cambiante. Lula abrió con ventaja, Flávio Bolsonaro pasó al frente a las 7:46 de la noche y Lula recuperó el primer lugar a las 8:26, según los registros. Además, la votación se había prolongado hasta las 7:00 de la noche por decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, a pedido de la campaña de Lula, por fallas en el transporte público en tres ciudades de Bahía.
El margen duplica el de 2022. Ese año Lula derrotó a Jair Bolsonaro con 60'345.999 votos (50,90 %) contra 58'206.354 (49,10 %), una distancia de 2'139.645 votos y 1,80 puntos, según el TSE.
Brasil entra así en la lista de elecciones presidenciales latinoamericanas que, desde noviembre de 2025, se definieron por menos de 4 puntos. Las otras tres terminaron por menos de uno: Keiko Fujimori ganó en Perú por 0,27 puntos, Nasry Asfura en Honduras por 0,74 y Abelardo de la Espriella en Colombia por 0,96.
En Perú, el Jurado Nacional de Elecciones proclamó a Fujimori el 3 de julio, 26 días después de la segunda vuelta del 7 de junio. Obtuvo 9'223.396 votos (50,135 %) contra 9'173.755 de Roberto Sánchez (49,86 %), una diferencia de 49.641 votos. Los votos nulos y en blanco sumaron 1'286.232, casi 26 veces esa distancia. Sánchez sostuvo que hubo irregularidades en el voto en el extranjero.
En Honduras, el Consejo Nacional Electoral declaró ganador a Asfura el 24 de diciembre de 2025, tras los comicios del 30 de noviembre: 40,27 % frente al 39,53 % de Salvador Nasralla, algo más de 27.000 votos. En un tramo del conteo la distancia fue de 515 votos y la presidenta del CNE, Ana Paola Hall, habló de un empate técnico. Nasralla no aceptó la declaratoria.
En Colombia, el CNE ratificó que De la Espriella obtuvo 12'960.166 votos en la segunda vuelta del 21 de junio, contra 12'708.312 de Iván Cepeda, unos 251 mil de diferencia. El preconteo de la Registraduría había dado 49,66 % y 48,70 %, y el escrutinio de jueces y notarios coincidió con él en un 99,997 %. Cepeda reconoció la derrota, aunque el entonces presidente Gustavo Petro respaldó después una demanda de nulidad. En 2022, Petro había ganado por 3,13 puntos, cerca de 711.000 votos; la ventaja de 2026 es menos de un tercio de aquella.
Queda por ver si en Brasil se repite el patrón de impugnaciones que siguió a los cierres estrechos de Perú, Honduras y Colombia.
Citazioni salienti
Los votos nulos y en blanco sumaron casi 26 veces la distancia entre los dos candidatos; Sánchez sostuvo que hubo irregularidades en el voto en el extranjero.— Resumen de El Tiempo sobre la segunda vuelta en Perú