Durante décadas, el destino del dinero público en publicidad fue un secreto celosamente guardado por las grandes empresas del Estado español. La entrada en vigor de la normativa europea EMFA ha roto ese silencio, obligando a Loterías y Apuestas del Estado a revelar que invirtió 42 millones de euros en publicidad durante 2025, con el grupo Prisa como principal beneficiario con más de 7,2 millones. Este ejercicio de transparencia forzada ilumina no solo cifras, sino las relaciones de poder entre el Estado y los grandes medios de comunicación.