Desde tiempos inmemoriales, el trueno ha sido señal de tormenta y presagio de refugio; hoy, los científicos descubren que también es mensajero del subsuelo. Las ondas acústicas que nacen de cada descarga eléctrica no se pierden en el aire, sino que se hunden en la tierra y crean vibraciones sísmicas legibles por instrumentos convencionales, un fenómeno llamado sismotrueno. En un momento en que la exploración geológica exige métodos menos invasivos y más sostenibles, la naturaleza ofrece, sin costo alguno, una herramienta de prospección que funciona de manera continua en todo el planeta.