En Afganistán, dos fuerzas convergen sobre las mujeres embarazadas con consecuencias letales: el retiro del financiamiento internacional y las restricciones del régimen talibán sobre la autonomía femenina. Lo que se pierde no es solo una vida, sino dos —madre e hijo— en una doble tragedia que revela el colapso casi total de la atención materna en el país. Esta crisis no es un accidente de la historia, sino el resultado predecible de políticas que tratan la vida de las mujeres como un asunto secundario.
Los recortes de ayuda y los talibanes condenan a las embarazadas en Afganistán
Muertes de embarazadas y bebés no nacidos debido a falta de atención médica prenatal y obstétrica en Afganistán.