El hogar, refugio por excelencia de la vida humana, alberga también una amenaza silenciosa: los contaminantes químicos que emanan de muebles, colchones y actos cotidianos de combustión. La ciencia advierte que pasar el 80 o 90 por ciento del tiempo en interiores no es sinónimo de estar a salvo, sino de estar expuesto de forma prolongada a sustancias vinculadas a enfermedades respiratorias, cardiovasculares y neurodegenerativas como el Alzheimer. Frente a este riesgo invisible, los expertos no proponen huir del hogar, sino comprenderlo y transformarlo con decisiones concretas.
Los químicos tóxicos ocultos en tu hogar: cómo identificarlos y protegerte
La exposición prolongada a contaminantes químicos en interiores afecta la salud respiratoria, cardiovascular y cognitiva de los habitantes del hogar.