En el cruce entre la geopolítica global y la economía doméstica, España se aproxima al fin de su escudo anticrisis energético con los precios de carburantes rozando máximos históricos, impulsados por las tensiones en el estrecho de Ormuz y mercados internacionales en alerta permanente. La inflación de julio, la más alta en más de dos años, revela que el coste de la energía ya no es una abstracción estadística sino una carga concreta sobre el transporte, la vivienda y los servicios básicos de millones de ciudadanos. Cuando las ayudas expiren en octubre, la pregunta no será si los precios subirá
Los precios energéticos amenazan con mantenerse elevados tras el fin del escudo anticrisis en septiembre
El aumento de precios energéticos impacta directamente en el bolsillo de consumidores españoles mediante incrementos en transporte, calefacción y servicios básicos.